Carl De Schepper y su familia se trasladaron en 2012 a una antigua casa señorial de Amberes (Bélgica). El presupuesto inicial para la reforma era bastante limitado, de modo que no había lugar para “lujos adicionales” como un sistema de domótica.

Después de un año en su nueva vivienda, recibieron la factura de su consumo energético.Aunque habían renovado algunos elementos, la cuenta era mucho más alta que en su anterior vivienda. Tras muchas pesquisas y cálculos, resultó que con su consumo energético actual, un sistema de domótica sería una inversión rentable. Y no lamentan en absoluto su decisión.

La solución ideal para ahorrar energía

Instalar un sistema de domótica en una vivienda existenteCarl menciona varios motivos por los cuales el sistema de domótica es la solución ideal para hacer un seguimiento de un modo inteligente y, sobre todo, fácil, del consumo energético y aprovechar esta información para ahorrar en energía.. Por ejemplo, a menudo la calefacción estaba encendida inútilmente, o se habían olvidado de apagar la luz del piso de arriba y no se daban cuenta hasta muchas horas más tarde.

Además, la vieja casa señorial tiene muchos puntos de luz distintos. No era fácil encender o apagar los puntos de luz adecuados para crear el ambiente deseado, y ahora, gracias a su sistema de domótica, pueden hacerlo de un modo fácil y rápido, sin levantarse o incluso a distancia.

Cómo elegir el sistema de domótica adecuado

La familia dedicó mucho tiempo a encontrar el sistema de domótica adecuado. Lógico, porque un sistema de domótica es algo que vas a utilizar el resto de tu vida (o al menos, mientras vivas en la misma casa). Por tanto, el sistema tenía que responder perfectamente a sus deseos.

Por ejemplo, para la familia De Schepper era importante no tener que hacer obras, ya que acababan de reformar su vivienda. Con este requisito pudieron eliminar varias opciones. Otro obstáculo eran los instaladores: no todos los instaladores conocen todos los sistemas y sus respectivas posibilidades. El tercer requisito que planteaban era que el sistema tenía que ser fácil de utilizar.

Una casa más grande, y aun así un menor consumo de energía

Por eso pronto se decantaron por el sistema ONE Smart Control. Puesto que los distintos componentes del sistema se comunican a través de la red eléctrica clásica, no hacía falta hacer obras ni abrir boquetes. Una ventaja muy importante.

Encargaron la programación inicial a un instalador, pero Carl asegura que la configuración de nuevos parámetros es tan sencilla que hasta sus hijos pueden hacerlo. Además, les permite controlar toda la casa, de habitación en habitación. Ahora, dejarse una luz encendida en el desván ya no es ningún problema.

La familia De Schepper recomienda encarecidamente la integración de un sistema de domótica en la vivienda. Según sus cálculos, ahorran ni más ni menos que entre un 10 y un 15% de su factura energética, mientras que el confort en su hogar ha aumentado significativamente.